Entrevista a Pablo Martín Ramos: “Mi interés en conservación del patrimonio fue una vocación temprana”

De izquierda a derecha: Pablo Martín-Ramos, junto al Dr. Isidro Aguilera, Director del Museo de Zaragoza, y el Prof. José Antonio Cuchí, de la Universidad de Zaragoza. Crédito de la foto: Xavi Buil.

 

Pablo Martín Ramos (Valladolid, 1985) es Doctor en Tecnologías de la Información y las Telecomunicaciones y miembro del Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Ambientales de la Universidad de Zaragoza. Con anterioridad, completó dos ingenierías superiores (Telecomunicaciones y Electrónica), un Máster en Electrical Engineering por la Universidad de Columbia (EEUU) y un Máster en Desarrollo Agroforestal (Especialidad en Fotocatálisis), todos con Premio Extraordinario. En su labor investigadora en ciencia de materiales ha participado en 29 proyectos de investigación (11 internacionales, 9 nacionales y 9 autonómicos) y en la publicación de más de 100 artículos en revistas JCR y 9 patentes.

Ha recibido varios premios de investigación en conservación de patrimonio y este año ha logrado obtener una de las Becas Leonardo otorgadas por la Fundación BBVA, para llevar a cabo el proyecto “Estudios para la conservación de las pinturas rupestres de los abrigos del río Vero (Huesca): estado de alteración de las pinturas, identificación de factores de deterioro y propuestas de remedio”.

 

1. ¿Por qué se ha determinado la zona del Río Vero como objeto de estudio? ¿Qué edad tienen las pinturas rupestres que se encuentran allí y qué información puede extraerse de ellas?

 

En 1998, la UNESCO incorporó el conjunto de abrigos del rio Vero en la lista del Patrimonio Mundial como parte del Bien cultural “Arte Rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica”. Se trata de un legado arqueológico de más de 60 abrigos con pinturas y grabados rupestres de los estilos paleolítico, levantino y esquemático, con cronologías desde 22.500 a.C. (paleolítico superior) a épocas más recientes: 8000-3000 a.C. (arte levantino) y 5000-1500 a.C. (arte esquemático). Sin embargo, pese a su relevancia indiscutible, los abrigos del rio Vero corresponden a la zona de arte rupestre del Arco Mediterráneo menos estudiada y con estado de conservación previsiblemente más comprometido.

De cualquier modo, el contenido de estos abrigos presenta una problemática que supera a la observada en cuevas rupestres: su mayor grado de exposición a factores de deterioro naturales y antrópicos convierte, tanto a las pinturas como a sus soportes, en materiales lábiles, susceptibles de estudios exhaustivos e intervenciones sumamente cuidadosas. Han sido, precisamente, la concienciación sobre esta problemática y la posibilidad de un abordaje eficaz de la misma -en base a una participación multidisciplinar y a la posibilidad de uso in situ de una metodología no destructiva- las que nos ha llevado, a los autores del Proyecto, a plantearnos primero su viabilidad y después su ejecución.

Son objetivos principales del Proyecto diagnosticar el estado de alteración de las pinturas y sus soportes, identificar los factores de deterioro y elaborar propuestas de remedio. La información a extraer es: (1) tipos de alteración que afectan a los abrigos (a macro y microescala), (2) composición químico-mineral de los pigmentos (no es lo mismo –a efectos de diagnóstico y conservación-  que los pigmentos negros correspondan a materiales carbonosos que a dióxido de manganeso o que los pigmentos naranjas sean ocre o bermellón), (3) microclimas, (4) huella térmica de las calizas que han servido de soporte a las pinturas, (5) deposición de yeso, (6) microorganismos que crecen sobre estos soportes, (7) formación de biofilms activos y (8) elementos-traza marcadores de acción antrópica. Adicionalmente, se realizará una evaluación de impacto ambiental (8) y se propondrán medidas de contención y remedio (9).

 

2. ¿Qué beneficios/ventajas aporta el estudio ‘in situ’ de las pinturas rupestres de la zona del Río Vero, en comparación con otros métodos de estudio previamente utilizados?

 

En la última década, se han datado y documentado las superficies decoradas de La Fuente del Trucho mediante tratamiento digital y montaje de calcos (dentro del proyecto HAR 2011-27197), se ha utilizado escaneado 3D por láser en Arpán y Chimiachas y técnicas de mejora en la visualización de los motivos pictóricos (M.A. Rogerio-Candelera, 2013) en el abrigo L de Muriecho, donde también se han estudiado las comunidades microbianas (M.C. Portillo et al., 2009). El estudio de los pigmentos ha sido realizado mediante técnicas destructivas (LA-ICPMS) en abrigos de Barfaluy, Coveta de l’Engardaixo, Gallinero, Mallata, La Raja y Cueva de Regacens (M. Resano et al., 2007) pero una caracterización completa de la composición de las pinturas, sus contaminantes y sus soportes no ha sido realizada hasta la fecha.

Nuestro Proyecto abordará estos objetivos haciendo uso “in situ” de una tecnología fundamentalmente no destructiva y con gran poder elucidativo, como es la fluorescencia de rayos-X (XRF): mediante un espectrómetro portátil XRF (en solitario o de forma conjunta con un espectrómetro μ-Raman portátil) se procederá a la identificación de elementos traza para discriminar entre materias primas y evidenciar el uso intencionado de mezclas en la consecución de variaciones cromáticas, la deposición de yeso, huellas de contaminación antrópica, etc.

Ventajas adicionales de otros estudios “in situ” a realizar, como la atención a los microclimas, formación de biofilms activos, etc., es la consecución de un tipo de información más rápida y directa sobre los tipos de agentes de alteración, sus causas y consecuencias que el que se obtiene “ex situ”, fuera del hábitat natural.

 

3. ¿Cuáles son los factores que aceleran en mayor medida la degradación de las pinturas?

 

Están por determinar, pero partimos de la hipótesis de que los mayores responsables de la degradación de las pinturas son los climáticos y los derivados de la acción antrópica. Creemos que estos factores (naturales y humanos) extrínsecos a la propia naturaleza material de las pinturas son los que están acelerando los procesos intrínsecos de degradación. Resulta, pues, necesario identificar la composición de los pigmentos, su soporte, su flora microbiana, los contaminantes-marcadores de acción antrópica e incluso las variaciones de microclima

 

4. ¿Qué beneficios o diferencias puede aportar una investigación multidisciplinar como la que propone, con respecto a una de perfil unidisciplinar, en un proyecto como este?

 

Una investigación multidisciplinar siempre es más objetiva, exhaustiva y eficaz que una unidisciplinar. Solo la aplicación integrada de distintos puntos de vista es capaz de conferir la objetividad y el rigor deseado a un problema complicado, como el que nos ocupa. Es obvio que el abordaje desde diversas metodologías de la caracterización y conservación de pinturas prehistóricas ha de proporcionar un mayor abanico de resultados que los obtenidos por la utilización de solo una metodología; y los resultados, caso de converger, conferirán mayor entidad a las conclusiones. Es un hecho establecido que la eficacia derivada del abordaje simultáneo y coordinado de los diversos aspectos de un problema supera, con mucho, la de tratamientos monográficos aislados.

 

5. Usted mismo tiene un perfil multidisciplinar: ingeniero superior en Electrónica y en Telecomunicaciones, máster en Desarrollo Agroforestal y en Ingeniería eléctrica, doctor en Tecnologías de la Información y las Telecomunicaciones, investigador en el grupo BIOFITER y docente en la Escuela Politécnica Superior de Huesca. Todas ellas, en principio, no relacionadas con la temática del proyecto… ¿Qué le impulsó a enfocar su labor investigadora hacia la conservación del patrimonio?

 

Mi interés en conservación del patrimonio fue una vocación temprana, anterior a la consecución de los títulos que cita (de hecho, mi primer artículo, publicado en 2005, fue sobre la pátina de la catedral de Salisbury) y mis investigaciones en este campo se han limitado a la caracterización de materiales, que es mi área de especialización. Ciertamente, mi formación académica es de perfil multidisciplinar, pero mi producción científica está enteramente ubicada en el área de Ingeniería de los Materiales y del Medio Natural.

He trabajado en materiales opto-electrónicos para iluminación de invernaderos, en materiales agroforestales y ahora, en materiales arqueológicos del territorio oscense. El estudio de las pinturas del río Vero es sucesivo al que he realizado en los últimos años sobre plomos arqueológicos y minas ibero-romanas del Pirineo y al de materiales pétreos y cerámicos de la vía romana 32 en el tramo Gallicvm-Bourtina-Osca. Tras estas investigaciones sobre materiales y medio ambiente subyace el propósito de valorizar el patrimonio del medio físico donde habito, en un intento de corresponder a todo lo que personalmente he recibido y sigo recibiendo.

 

6. ¿Con qué otros investigadores participas en el proyecto?

 

Los otros miembros del grupo investigador son: José A. Cuchí Oterino (PTUN del Dpto. de Ciencias Agrarias y del Medio Natural de la Universidad de Zaragoza, experto en geología y climatología); Pilar Utrilla Miranda (CAUN del Dpto. de Ciencias de la Antigüedad (Área de Prehistoria), experta en arte rupestre y responsable del GIR “Primeros Pobladores del Valle del Ebro”); Víctor M. Orera Clemente (Ad-Hon. del Instituto de Ciencia de Materiales de Aragón (CSIC-Unizar), experto en espectroscopía μ-Raman); Jesús Martín Gil (CAUN del Dpto. de Ingeniería Agroforestal de la Universidad de Valladolid, experto en evaluación de impactos ambientales y director del Laboratorio de Investigación sobre Conservación del Patrimonio H.-A. de Castilla y León (LICOPCYL); Mª. Carmen Ramos Sánchez (Jefe de Sección de Microbiología del Hospital Universitario Río Hortega, SACYL, experta en micología) e Isidro Aguilera Aragón. Director del Museo de Zaragoza, experto en arte rupestre).

 

7. ¿Cuándo comenzará a llevarse a cabo el proyecto? ¿Para cuándo se espera obtener los primeros resultados?

 

Con el comienzo de este mes (noviembre 2019) hemos iniciado la primera fase del proyecto, relativa a la obtención de permisos de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón para acceder a los abrigos, la adquisición del equipo XRF portátil, las gestiones de alta del equipo en el registro nacional de instalaciones nucleares y radiactivas que gestiona el Ministerio de Energía, Turismo y AD, y la recepción de un curso de formación para la obtención del certificado acreditativo de operador de instalación de rayos X. A partir de enero de 2020 y hasta final de año, realizaremos el trabajo de campo; y en el primer trimestre de 2021, procederemos a la publicación de resultados.

 

Jacqueline Sambou

Responsable de Comunicación IUCA