José Luis Simón y Lope Ezquerro coconvierten el Lago de Marboré en sinfonía con motivo del Centenario del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

A partir de los sedimentos geológicos estudiados por científicos del Instituto Pirenaico de Ecología (IPE-CSIC) se ha creado una pieza musical y una obra pictórica, que se presentan en Bielsa el viernes 14, junto a una actuación del grupo O´Carolan

El Lago de Marboré, ibón de gran interés geológico ubicado en el Balcón de Pineta, en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, ha sido también elemento inspirador para la creación artística. El próximo viernes día 14 de diciembre, tendrá lugar la presentación de “Breve Sinfonía de Marboré”, una pieza musical creada a partir de la información contenida en los sedimentos de un sondeo, extraído del lago por científicos del Instituto Pirenaico de Ecología-CSIC, que recoge 15.000 años de su pasado geológico. La presentación tendrá lugar a las 19 horas en el Ayuntamiento de Bielsa.

Se trata de una iniciativa impulsada desde el Instituto Pirenaico de Ecología con motivo de la doble celebración del 75 Aniversario de su creación y del Centenario del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Los indicadores de la información recogida en los sedimentos de la muestra han sido ‘reconvertidos’ en notas musicales por los creadores de la pieza, los geólogos de la Universidad de Zaragoza José Luis Simón y Lope Ezquerro, que gracias a la aplicación de un programa informático han alumbrado esta pieza de música electrónica de 6 minutos de duración.

En la presentación se escuchará esta pieza, así como la versión que de ella ha creado el grupo O´Carolan, interpretada con instrumentos musicales del Pirineo. A su vez, la base de esta sinfonía ha sido inspiradora de un cuadro realizado por el artista Rubén Vidal, natural de Alcañiz y residente actualmente en Berlín. La obra se descubrirá en el marco del concierto.

El lago de Marboré, uno de los ibones más emblemáticos del Pirineo, es un lago de 31 metros de profundidad situado a 2.581 en el balcón de Pineta. Es una masa de agua de gran singularidad por su contexto geológico, y porque aporta gran información sobre el pasado geológico y por ser un buen indicador del cambio global.

“Breve Sinfonía de Marboré” es una de las acciones comprendidas dentro del Proyecto REPLIM que lidera el Instituto Pirenaico de Ecología, con el objetivo de establecer una red de observatorios del Cambio Climático en lagos y turberas del Pirineo, y que está financiado por el programa POCTEFA 2016-2019.

Pero no es la primera vez que los investigadores José Luis Simón y Lope Ezquerro convierten en música las huellas de la formación de las rocas. Hace 3 años, editaron un disco cuyas piezas musicales fueron producto de la sonificación de series de estratos geológicos.

¿Cómo puede hacerse música de la tierra?

Consiste en aplicar un código: a cada tipo de capa se le asigna una nota, y dependiendo de su grosor, se le asigna una duración. Extraemos dos versiones: la ‘electrónica’, que resulta de los datos brutos, de los dados por el IPE y otra, del grupo O’Carolan que interpretará en directo el próximo 14 de diciembre.

¿Cómo fue el proceso en el caso de ‘Sinfonía Marboré’?

Mediante los sondeos realizados por una de las líneas de investigación del IPE, dirigida por Blas Valero, y los datos extraídos, ha sido posible realizar un registro sedimentario de los últimos 15000 años.

Gracias a ellos es posible reconstruir lo que ha sido el medio ambiente en el Ibón de Marboré en este tiempo: tipo de clima, humedad, vegetación, elementos químicos, materia orgánica contenida… Han extraído porcentajes de materia orgánica, silicio, diferentes pólenes, y a cada una de esas variables se le ha dado un papel, un instrumento en la partitura. Con todo ello han hecho música: una sinfonía en la que es posible apreciar cómo pasan las etapas, partes diferenciadas que corresponden a periodos climáticos en los últimos 15.000 años. Se nota la influencia de la aparición del humano en los últimos 3000 años y su influencia en el medio ambiente: el plomo, que no apareció hasta que no comenzó la metalurgia, polen de olivo, etc.

Sobre el disco-libro “Tierra. Poemas y música de las esferas”:

Es la búsqueda artística de una, cada vez más necesaria, relación cordial y amistosa con el planeta que nos cobija, de una Nueva Cultura de la Tierra que reivindica el equilibrio entre sus ‘esferas’: geosfera, hidrosfera, atmósfera, biosfera y antroposfera. Es un homenaje de respeto a nuestra oikoso casa común, a la vez que una expresión de cariño a la pequeña tierra que cada cual pisa o guarda en su corazón.

Se trata de una obra de creación colectiva en la que participan varias decenas de artistas (poetas, músicos, rapsodas, fotógrafos, pintores). Muchos de ellos son aragoneses, pero hay asimismo artistas de otros confines que muestran la vocación universal del proyecto. La obra tiene un pie en el arte de la música y la palabra; el otro, en la geología. El primero se apoya en la sólida trayectoria del grupo O’Carolan y se nutre de la sensibilidad y el trabajo de Pilar Gonzalvo y Miguel Ángel Fraile. El segundo estriba en el Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Zaragoza, donde Lope Ezquerro y José Luis Simón han alumbrado un concepto innovador: la música de la tierra. El disco recoge asimismo la herencia y el espíritu del grupo Monte Solo, contando con poemas de José Antonio Rey del Corral y Emilio Gastón. Las colaboraciones de María José Hernández, Joaquín Pardinilla, el grupo vasco Oreka TX y Joan Manuel Serrat, entre otros, redondean esta antología amigable de ‘geomúsica’ y ‘geopoesía’.

La faceta más original del disco es la música creada a partir de las sucesiones de estratos geológicos. Las piezas musicales en que ha cristalizado este ‘experimento’ acompañan a los poemas en una simbiosis perfecta. En la antigua Grecia, Pitágoras formuló la idea de que la música es expresión de la armonía del Universo. Los astros se mueven en esferas concéntricas produciendo sonidos armónicos en virtud de las proporciones aritméticas de sus órbitas alrededor de la Tierra: lo llamaron Música de las Esferas. La ciencia ha descrito y explicado ciclos en la variación del movimiento orbital de la Tierra, que afectan a la atmósfera y al clima terrestre y, a través de éste, se traducen en patrones cíclicos de algunas secuencias de capas sedimentarias. Transformando esos ciclos sedimentarios en una partitura musical, mediante un código que convierte los distintos tipos de rocas en notas de una escala y los espesores de las capas en duración de los sonidos, estamos creando la Música de la Tierra. Al mismo tiempo, en la medida en que es expresión sonora de la armonía cósmica y planetaria, en un sentido poético, estamos haciendo audible la Música de las Esferas.

Aquí puedes acceder al libreto completo del disco

Si quieres saber como suena, mira este vídeo-resumen realizado por Antonio Casas: