(Zaragoza. Lunes, 24 de marzo de 2024). El investigador del Instituto Universitario de Ciencias Ambientales (IUCA) de la Universidad de Zaragoza, Luis Alberto Longares, ha participado en la redacción del Plan de Ordenación General de los Paisajes Naturales de la Sierra de Albarracín, presentado el pasado sábado en la Comarca. Este documento, desarrollado dentro del convenio entre la Comarca y el Gobierno de Aragón para los Planes de Sostenibilidad Turística en Destino, plantea la necesidad de una planificación conjunta para que los municipios de la Sierra de Albarracín gestionen sus paisajes naturales y culturales de manera coordinada. También señala la importancia de intervenir en espacios con una elevada afluencia de visitantes, como la cascada de Calomarde.
Longares, doctor en Geografía y Ordenación del Territorio e investigador principal del grupo Clima, Agua, Cambio Global y Sistemas Naturales, explicó durante la presentación que este plan debe utilizarse como un «libro blanco» para orientar futuras actuaciones. Junto a él, participaron en la exposición Patricia Hernández, directora de los cursos de paisajes culturales de la Fundación Santa María de Albarracín, así como Beatriz Cabau y Juan Ignacio Martínez. El presidente de la Comarca de la Sierra de Albarracín, Daniel Úbeda, señaló que el plan es una «herramienta» que los ayuntamientos pueden utilizar para integrar sus paisajes en los entornos urbanos. Por su parte, el consejero de Medio Ambiente y Turismo, Manuel Blasco, destacó la necesidad de coordinación entre los municipios para compatibilizar la conservación con la actividad turística.
El plan analiza el paisaje y el impacto del turismo en la comarca a través de ocho unidades de estudio, centradas en la red fluvial con el río Guadalaviar como eje principal. Se identifican cuestiones relacionadas con la interacción entre los núcleos urbanos y su entorno natural, así como con los espacios naturales que pueden verse afectados por nuevas actividades.

Uno de los casos recogidos es el de la cascada de Calomarde, un enclave con una elevada afluencia de visitantes y características ambientales particulares. Longares indicó que la afluencia de público está modificando la superficie del enclave. El plan propone ordenar el acceso mediante itinerarios que minimicen el impacto y la instalación de miradores para distribuir las visitas sin restringir el acceso.
Durante la presentación, Longares destacó la necesidad de una planificación coordinada para la gestión del territorio y señaló la importancia de evaluar la compatibilidad de los proyectos de energías renovables con la conservación del paisaje. El consejero Blasco afirmó que una planificación adecuada facilitará la gestión del desarrollo económico y la preservación del entorno, permitiendo que las futuras actuaciones se ajusten a criterios de sostenibilidad y gestión del territorio.
Fuente: Diario de Teruel.