(Zaragoza/Alicante, martes, 30 de junio de 2026). Tras los avances alcanzados en las dos campañas anteriores, investigadores de las Universidades de Zaragoza, Alicante y Bournemouth regresan este verano a Cova Fosca (Vall d’Ebo, Alicante) para desarrollar la tercera campaña arqueológica del proyecto PHOSCA (Prehistoric Human Occupations and Symbolism in Cova FoscA). Los trabajos arqueológicos se desarrollarán entre el 29 de junio y el 20 de julio, con la participación de estudiantes e investigadores de más de una decena de universidades españolas e internacionales.
Las campañas desarrolladas desde 2024 han permitido confirmar el potencial científico del yacimiento, documentando nuevos niveles de ocupación prehistórica y recuperando materiales de relevancia para la Prehistoria peninsular. Entre los resultados más destacados de la campaña de 2025 figura la excavación de un nivel con restos humanos (inhumaciones) de hace unos 5.300 años (3300 a. C.), que incluye individuos adultos e infantiles, así como los restos de una pequeña cámara funeraria delimitada por un murete de piedra. Los restos humanos aparecieron asociados a objetos de uso cotidiano.
“En la campaña anterior documentamos un periodo de ocupación desconocido hasta la fecha en la cavidad, caracterizado por una serie de inhumaciones, que incluyen una estructura que delimita una pequeña cámara funeraria. Este es posterior a los ya conocidos del Neolítico Antiguo y el Paleolítico Final y no había sido detectado en el sondeo que se realizó en los años 80”, destaca Aitor Ruiz Redondo, investigador del Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Ambientales de Aragón (IUCA) de la Universidad de Zaragoza, quien dirige el proyecto junto a los investigadores Virginia Barciela, de la Universidad de Alicante y Marc Vander Linden, de la Universidad de Bournemouth. “Esta campaña el objetivo es excavar, al menos parcialmente, los niveles del Neolítico Antiguo, los cuales hemos datado por radiocarbono en torno al 5.300 a.C.”, añade.

Como parte de la apuesta del proyecto por acercar la investigación a la sociedad, el equipo celebrará una jornada de puertas abiertas el próximo 18 de julio, durante la cual los visitantes podrán conocer el yacimiento y el trabajo que desarrolla el equipo investigador sobre el terreno. “Estas jornadas son muy importantes, ya que permiten compartir con la ciudadanía cómo trabajamos, qué estamos descubriendo y por qué merece la pena conservar este legado” señala Virginia Barciela, codirectora del proyecto e investigadora de la Universidad de Alicante. Las dimensiones y fragilidad del yacimiento hacen que el número de visitantes sea limitado y los interesados deberán ponerse en contacto para su inscripción con el ayuntamiento de la Vall d’Ebo.
El proyecto PHOSCA incluye un análisis integral del yacimiento, incluyendo el estudio de sus diferentes periodos de ocupación en su contexto geográfico y cronológico, además del estudio de su arte rupestre y su contexto arqueológico interno. Durante sus 4 años de desarrollo, reúne a 16 investigadores de 9 universidades nacionales e internacionales (Zaragoza, Alicante, Bournemouth, Pisa, Roma, Burdeos, Zagreb, Valencia y País Vasco). Este proyecto cuenta con la colaboración y financiación del ayuntamiento de la Vall d’Ebo y la British Academy, además de las instituciones de origen de los tres directores.

Sobre Cova Fosca
La Cova Fosca, ubicada en el municipio de la Vall d’Ebo (Alicante), alberga grabados paleolíticos, descubiertos en julio de 1984 por miembros del Centre d’Estudis Contestans. Por tanto, se convirtió en su momento en el primer yacimiento con arte parietal paleolítico descubierto en el Este peninsular. Miembros de dicha institución, dirigidos por el catedrático de la Universidad de Alicante, Mauro S. Hernández, documentaron los grabados y realizaron un pequeño sondeo de 1x1m. A pesar de su reducida extensión, éste reveló la existencia de un yacimiento de al menos 3m de potencia que incluía ocupaciones que abarcaban, al menos, desde el Paleolítico Superior a la Edad del Bronce, destacando unos ricos niveles del Paleolítico Superior Final (hace aprox. 14000-11000 años) y del Neolítico Antiguo (hace aprox. 7500-7000 años). A pesar de que la Cova Fosca tiene la consideración de Bien de Interés Cultural (BIC) y está incluido en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1998, no fue hasta 2024 cuando dio comienzo un proyecto de excavaciones extensivas y de estudio integral del yacimiento.