Los desafíos alimentarios del futuro centran el debate entre 400 escolares y científicas en el Campus de Huesca

(Zaragoza. Miércoles, 17 de junio de 2026). Cerca de 400 estudiantes de Primaria de los colegios Parque, San Vicente, Salesianos, Alcoraz y Santa Ana de Huesca han podido participar de forma muy activa en las dos sesiones de Unizar Kids, celebradas este martes en el Campus de Huesca para reflexionar sobre los desafíos alimentarios del futuro en apenas unas décadas. ¿Desaparecerán las abejas? ¿Seguirán existiendo el chocolate, las fresas o las sandías? ¿Llegará un día en que la comida sea capaz de adaptarse a cada persona? Estas son algunas cuestiones sobre las que han pivotado las dos charlas ofrecidas en esta actividad de divulgación científica, que han tenido lugar en el salón de actos de la Facultad de Empresa y Gestión Pública del Campus de Huesca.

La vicerrectora del Campus de Huesca, Marta Liesa, y su directora de Secretariado, Sara Malo, han animado a los estudiantes participantes a expresar sus dudas, preguntas o reflexiones en voz alta, para que pudieran valorar cómo la ciencia, el conocimiento y la tecnología habrán cambiado o no las vidas de estos niños y niñas, cuando en el 2075 tengan alrededor de 60 años.

Bajo el título, “¡Las abejas se han fugado a Marte!» ¿Habrá miel en los supermercados del 2075? ¿Y sandías, fresas o chocolate?, Pilar Santolaria, profesora e investigadora del grupo de investigación BIOFITER (IUCA-Unizar), ha destacado el papel esencial que desempeñan las abejas en la producción de alimentos y sobre las consecuencias que tendría su desaparición para productos tan habituales como las frutas o el chocolate.

Participantes en Unizar Kids. Imagen: Universidad de Zaragoza.

La especialista ha explicado que una de las consecuencias de que desaparezcan las abejas, sería que buena parte de los alimentos que damos por hechos dejarían de existir o serían muchísimo más escasos. La sesión ha apuntado también a cuestiones relacionadas con la sostenibilidad, la agricultura y los desafíos alimentarios que podrían surgir en las próximas décadas.

“Cuando pensamos en las abejas solemos pensar en miel, pero su función más importante es otra: la polinización.Mientras visitan flores para recoger néctar y polen, transportan granos de polen de una planta a otra, permitiendo que muchas especies vegetales produzcan frutos y semillas. Gracias a ese trabajo silencioso existen alimentos tan cotidianos como: fresas, sandías, manzanas, almendras, tomates, café, cacao. Sin polinizadores, muchos cultivos reducirían drásticamente su producción”, afirma la especialista. Algunos desaparecerían de ciertas regiones y otros se volverían tan caros que serían productos de lujo.  Las abejas son una señal de alarma. Si ellas desaparecen, no solo perdemos miel: perdemos equilibrio ecológico, diversidad y seguridad alimentaria.

Por su parte, las investigadoras Sara Remón y Teresa Sanclemente, profesoras de la Facultad de Ciencias de la Salud y del Deporte e investigadoras del Instituto Agroalimentario de Aragon (IA2, Unizar-CITA), han planteado otra cuestión en su charla:¿Y si en 2075 la comida pudiera entenderte?» Para ahondar en cómo la ciencia está aprendiendo que no todos saboreamos igual. Esto explicaría las diferencias ante una misma experiencia gastronómica.

En su opinión, cuando probamos un alimento, no todos sentimos lo mismo. Algunas personas detectan mucho más el sabor amargo, otras perciben los olores de forma diferente y nuestra forma de saborear cambia también con la edad. Además, hay personas que tienen dificultades para masticar, tragar o describir lo que sienten al comer. Y durante mucho tiempo, muchas de esas personas apenas participaban en los estudios científicos sobre alimentos.

“Hoy la ciencia sensorial está cambiando eso”, apuntan las expertas. “Los investigadores están aprendiendo a escuchar mejor cómo percibe la comida cada persona, utilizando nuevas herramientas, tecnología y métodos más inclusivos”. En este sentido, han insistido en que en el futuro se podrían diseñar alimentos más personalizados, adaptados tanto a las necesidades nutricionales como a las preferencias sensoriales de cada individuo. Los asistentes además de probar alimentos, han utilizado escalas visuales y han descubierto cómo la tecnología puede ayudar a entender nuestras reacciones incluso antes de que las expliquemos con palabras.

Pilar Santolaria (BIOFITER) mostrando un panal a participantes de Unizar Kids.Imagen: Universidad de Zaragoza

 “Unizar Kids. Cómo será la vida en 2075”

El objetivo de esta iniciativa es sembrar la semilla de la curiosidad y el interés por lo que nos rodea desde edades tempranas, poner en valor el trabajo de los investigadores e investigadoras y acercarlo a la población escolar, además de crear interés y vocaciones científicas en niñas y niños.  Además, esta actividad es una oportunidad única para que estos escolares puedan entrar a las dependencias del campus y puedan visualizarse como futuros universitarios. 

Unizar Kids es una actividad organizada por la Unidad de Cultura Científica de la Universidad de Zaragoza, en colaboración con el Gobierno de Aragón y la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Se enmarca dentro de la iniciativa «Researchers at Schools», como pre-evento del proyecto de la Noche Europea de los investigadores e investigadoras “G9EU4RESEARCH”, financiado por la Unión Europea dentro del programa Horizonte Europa: Programa Marco de Investigación e Innovación, bajo el acuerdo de subvención nº 101305392. 

Más información sobre las ponentes: https://ucc.unizar.es/unizar-kids/mas-informacion-charlas-y-ponentes-2026