«Plantaciones y ayudas para la regeneración natural, la reducción de la densidad de vegetación en algunas zonas, tratamientos de aclareo y resalveo disminuyendo la biomasa y la densidad de vegetación, la selección especies frugales; la creación de manchas de bosque discontinuas y heterogéneas, con especies capaces de rebrotar o germinar tras el fuego (como los Quercus y determinados pinos), o atender atención los efectos sobre el ciclo del agua que genera la reforestación, son algunas de las medidas que pueden aplicarse atendiendo a distintos escenarios» destaca Nicolau, biólogo especializado en la restauración ecológica de espacios naturales afectados por incendios o por minería u otras actividades humanas, y también -más recientemente- en los efectos ecológicos del despoblamiento rural y, desde marzo de este año, académico numerario a la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas, Químicas y Naturales de Zaragoza. Además de su labor docente e investigadora, José Manuel Nicolau, preside el Consejo de Protección de la Naturaleza de Aragón, y es miembro del comité científico del Programa MaB, Hombre y Biosfera, de la Unesco y de la Reserva de la Biosfera Ordesa-Viñamala.
“En mi trayectoria académica y vital he tenido como leitmotiv acercar a las personas y a la sociedad a la naturaleza, de la cual estamos cada vez más distanciados a pesar de que somos parte y nos desenvolvemos dentro de ella”, explicaba Nicolau durante el acto de incorporación a la Real Academia, el pasado mes de marzo, destacando que en la ciencia de la ecología ha encontrado el cauce adecuado para ese objetivo.
José Manuel Nicolau es profesor del área de Ecología en el Campus de Huesca desde la implantación de las enseñanzas de Ciencias Ambientales en el curso 2009-2010, en la Escuela Politécnica Superior del Campus de Huesca. Anteriormente había trabajado como investigador en el Instituto Pirenaico de Ecología, la Estación Experimental Aula Dei, en el King’s College de Londres y en la Universidad de Alcalá de Henares, donde ejerció también como docente.
«Fue de los primeros en Aragón en estudiar el impacto ambiental de la minería de carbón a cielo abierto; labor que realizó en Teruel, tras formarse en Ciencias Biológicas en Madrid. Posteriormente se ha dedicado a diseñar vías de restauración para estos espacios y para otros enclaves naturales que han sufrido impactos como los de los incendios. Ente otras iniciativas ejerció de director científico del proyecto de recuperación -para conformar “un bosque del siglo XXI”- de la zona afectada por el incendio de 2009 de las Cuencas Mineras turolenses, que afectó a más de 9.000 hectáreas. Más recientemente se ha centrado en el estudio de los efectos ecológicos del despoblamiento rural, trabajando además en la evaluación de los servicios ambientales que aportan los ecosistemas» destacan desde la Escuela Politécnica Superior.
“Hay dos factores que están alterando la naturaleza ibérica y europea”, explicaba recientemente, “estos son el cambio climático y el cambio de usos tradicionales, consecuencia del despoblamiento rural. La gestión activa del territorio mejora los servicios que ofrecen los ecosistemas. Estamos viendo que la recuperación de la naturaleza tras el despoblamiento rural, requiere de una gestión ambiental activa, para que contribuya al desarrollo rural».”
La construcción de paisajes en mosaico, que adapten el medio natural a los riesgos de los incendios y el cambio climático; las labores que apoyan la recuperación de ecosistemas en espacios de minería a cielo abierto; o los trabajos post-incendio en áreas forestales afectadas por las llamas, con el objetivo de contribuir a componer espacios naturales más resilientes a los nuevos escenarios climáticos y ambientales, son algunas de estas iniciativas de gestión e intervención en las que participa este científico aragonés que forma parte del grupo de investigación ‘Restauración Ecológica’ .
Real Academia de Ciencias de Zaragoza
Nicolau ocupa uno de los 10 sillones del área de Ciencias Naturales de la Real Academia de las Ciencias Exactas, Físicas, Químicas y Naturales de Zaragoza. Esta entidad, que tiene como objetivo apoyar la investigación y difundir el conocimiento en esos campos, fue fundada en 1916, y adquirió el carácter de Real Academia en 2002. Está integrada por 40 académicos numerarios, diez por cada área científica que integra. Y, además de estos, que conforman el primer nivel de implicación con la entidad reconoce como “académicos correspondientes” a otros especialistas. También cuenta con varios “académicos de honor”.

Discurso de ingreso de José Manuel Nicolau en la Real Academia de Ciencias de Zaragoza
https://drive.google.com/file/d/1XzgCqUTqEK47sAmiMj5tIxpJ0r96qItR/view?usp=sharing
Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas, Químicas y Naturales de Zaragoza
https://www.raczar.es/index.html
Escuela Politécnica Superior del Campus de Huesca (Unizar)
Grupo de investigación ‘Restauración Ecológica’